domingo, 31 de mayo de 2009

Ay... el presente

Llegó la hora de demostrar que no hay hora, que el tiempo no te espera. Que sopla el viento y no para hablar cosas del viento y no te espera. Sigue el agua su cauce natural, sigue pasando, se ríe y no te espera. Y está el fuego quemando el tiempo, el agua, el viento, y no te espera.


Pareciera que te despertás un día y decís: ¿Fah, y yo cómo llegué hasta acá sin darme cuenta? Te empezás a acordar de aquellas ya lejanas charlas acerca del destino, las discusiones acerca de la felicidad en un ómnibus volviendo a tu casa a la madrugada, casualidades, causalidades, la iniciativa, el tiempo.

Y al recordar esa última palabra te entra la desesperación, inmediatamente agarrás tu agenda y la abrís en el día de hoy, (¿cómo podía haber llegado ya ese día?) acto seguido, con los ojos desorbitados buscas con la mirada esa lista. Esa lista que ya le dió dos vueltas al cuarto, que en su momento no te importó que llegara a cubrir hasta la ventana, haciendo que el cuarto tuviera que estar siempre alumbrado por una lamparita que iluminaba tan poco que es la causante de tengas que usar lentes.Todavía te falta hacer ese viaje, comprar esas cosas, conocer a esa gente, decirle algo a esa persona, volver a aquel lugar, mirar esas películas, reencontrarte con tus compañeros de escuela, ver a aquella banda en vivo, terminar infinidad de charlas pendientes, ver otro sol con forma de luna, aunque sea sólo uno más… y millones de etcéteras.

En un acto de desesperación agarras el pasaporte, metés algunas cosas en una mochila, a la vez que cazás el teléfono y te ponés a marcar infinidad de números a la vez, ensayas diálogos mentales, buscás un mapa, agarrás la revista del cable, revolvés entre tus cd´s, le das de comer al gato, aspiras la alfombra, lees un libro, aprendés a hacer un avión de papel, intentas que el café quede mas espumoso, le das play al reproductor de películas, intentás que te salga el paro de mano, mandás aquellas fotos por mail. Pero es en vano, son demasiadas cosas y poco tiempo, siempre hay poco tiempo. Lo tengo todo a medio hacer, me preguntaba si tal vez mañana... ojalá.


En ese preciso momento suena el pajarraco del reloj ese que tanto te molesta y siempre le reprochaste a tu madre haber comprado, pero que sin embargo seguiste conservando, como tantas otras cosas.





10 dicen que...:

Anónimo dijo...

Bo, anda mal este blog ¬¬

Fаио dijo...

La puta madre que buen post.


Posta, gran post. Nada mas que añadir.


abrazo!

Cabe dijo...

"casualidades, causalidades"
Odio ese recurso, igual yo soy pesimo escribiendo (y haciendo muchas otras cosas)

Buen texto

Saludos vecinas

Emerre dijo...

Me gustó.

Alessis dijo...

Sí, no quiero agregar nada porque está bastante bien el post, no hay que arruinarlo.

cecitazzz dijo...

Es bueno hacer esas paradas y hacer cosas pendientes. De hecho apesta dejar cosas pendientes, yo digo que es mejor tachar cosas de la lista (y cómo me gusta hacer listas!).

Besos vecinas.

Germán dijo...

Qué siempre falten cosas por hacer!
Sirven para mantenernos "haciendo".
Linda lectura.
Saludos.

iNéz and vAle dijo...

Anónimo: ¿Si?

Fano: Grazie estimado.

Cabe: Yo no lo llamaría recurso, pasa que generalmente esas dos palabras van unidas en una conversación de ese estilo. Saludos a usté también vecino.

Fede: Me alegro bo.

Alessis: Mentira, seguro no sabías que comentar y por eso encajaste esa, a mi no me quieras cagar :P

Ceci: Yo desistí de el uso de listas, tengo el problema que siempre las pierdo, así se complica, tanto para agregar cosas como para tachar.

Germán: Es verdá. Bienvenido.

Saludos invernales (?)
Vale

Melisa dijo...

para mi que queden tantas cosas por hacer es como un combustible, un incentivo..me asustaría si ya no quedara nada..es verdad que la velocidad del tiempo a veces asusta pero en general si pasa rápido es porque supimos qué hacer con él..
saludos!

3,14 dijo...

hola! Buen blog, lo descubrí de pedo, en esos momentos en que uno utiliza cualquier excusa con tal de no terminar de hacer el resumen de la conquista del brasil...
Bueno solo creo que...
Nada que capas que nos quieren hacer creer que no ha tiempo. Creo que ese es el recurso de los que nos mandan acá...que son los viejos...los gerontes...no? No sé...no quiero seguir teniendo 21 años y pensar que cada vez me queda menos...pero a veces es inevitable, no?...de quien será la culpa??...
Mía noooo!
Un saludo
iNéS con eSe
(me cagó igual mi vieja: me dijo que yo era única y original! snif!)